Según la veterinaria, la causa de muerte fue “un paro cardíaco y respiratorio porque estuvo postrada muchas horas del mismo lado”.

entierran a la mocosita
pocos de los visitantes a La Aurora sabían que a escasos metros del recinto de elefantes, en un área restringida al público, se cavaba una fosa para enterrar a la Mocosita. “Se volvió a acostar a las cinco de la tarde, y a la ocho de la noche murió”, anunció Claudia Herbruger, directora del zoológico. Durante la noche, trasladaron el cuerpo de unas cuatro toneladas con un montacargas hasta el área del entierro.
Con ojos llorosos, técnicos, veterinarios, autoridades del zoológico y miembros de la junta directiva mantuvieron la solemnidad durante las dificultosas maniobras, casi grotescas, con que agentes de la Municipalidad jalaron y empujaron a la Mocosita con la ayuda de una excavadora hasta el borde de su tumba. Entre una operación y otra, los cuidadores se tomaban un momento para despedirse. Le daban una palmadita en la cabeza o le acariciaban una oreja.
Con esfuerzo llevaron el cuerpo del paquidermo hasta el borde de la fosa de casi cinco metros de profundidad. El comisario a cargo de la operación paró entonces la máquina excavadora y dio la orden de dejar el último empujón a los cuidadores. “Que los trabajadores le den su adiós”, gritó. Contaron al unísono, luego empujaron y el cuerpo de la Mocosita cayó en una cama de heno. Se levantó una nube de cal, y cuando se aclaró y se acercaron todos a verla, estaba acostada de lado.
Descontento
La junta directiva se quejó de que los trabajadores del zoológico no quisieron ayudar a la elefanta a ponerse de pie el viernes, y que sólo se quedaron cuatro durante la noche del sábado para ayudar. Los miembros del sindicato del zoológico explicaron que no habían tenido autorización para dejar sus puestos de trabajo para ayudarla cuando se cayó, y protestaron que no se les pidió que se quedaran en la noche para ayudar. Denunciaron maltrato a la Mocosita. “La querían parar a la fuerza”, decían indignados algunos cuidadores de animales.
¿Por qué era importante parar a la Mocosita el viernes? Los elefantes usualmente duermen de pie, casi sólo se recuestan si están enfermos, porque sus órganos pueden sufrir daños. Esta fue, según Andrea Castañeda, veterinaria de la elefanta, la causa de muerte. “Fue un paro cardíaco y respiratorio porque estuvo postrada muchas horas del mismo lado”, explica. “Esto produce congestión pulmonar y se acumulan fluidos que hacen presión contra el diafragma, lo que produce una serie de cuadros clínicos”.